La arquitectura bioclimática surge de integrar las ciencias de la climatología, biología, arquitectura y tecnología, buscando mediante el aprovechamiento de las condiciones naturales dadas en un sitio determinado (asoleación, régimen de temperatura y humedad, vientos, topografía, agua, paisaje, etc.) e implementando una tecnología apropiada (sistemas constructivos, materiales, procedimientos y métodos) se generen espacios habitables, confortables y de calidad, que son también energéticamente eficientes, medioambientalmente amigables y generadores de bienestar.